No es ningún bardo desafinado, es el máximo exponente español de la música celta, pero fue tratado peor que Asurancetúrix en su aldea, cuando intentaba plasmar su magia en el foro incomparable de la Plaza del Obradoiro: un sueño hecho realidad y el culmen de su carrera según él mismo había dicho.
El mejor gaitero del mundo (o al menos considerado uno de los mejores), el “séptimo de los Chieftains” (los reyes imbatibles de la música celta, la épica banda irlandesa ganadora de seis Grammys) no consiguió que Santiago se convirtiera en el espacio mágico que se esperaba, más bien logró demostrar que la música puede que amanse a las fieras pero no a los energúmenos. Y es que su pócima mágica no tuvo efecto para un grupo muy numeroso de incívicos santiagueses.
Nosotros llegamos a Santiago sobre las seis. Íbamos a dar un paseo por las cosmopolitas, legendarias y maravillosas calles de la ciudad antes de comprar unas estanterías y nos encontramos con la sorpresa de que a las 8:30 tendría lugar un evento espectacular en la formidable plaza del Obradoiro: Los Chieftains, la Orquesta Sinfónica de Galicia, una selección de los mejores gaiteros de Galicia y el propio Carlos Nuñez, todos juntos preparaban un concierto memorable , la mejor mezcla de música clásica y folk en un concierto que prometía ser histórico, sobretodo en un lugar tan emotivo como la propia Plaza del Obradoiro, en un espacio abierto que permitiría derramar los sonidos sobre toda la ciudad de Santiago e inundar sus calles de piedra con la mágica vibración de estos auténticos eruditos de la música. Once de Septiembre de 2010 (Año Xacobeo) y hasta el tiempo acompañaba con una magnífica tarde despejada y tibia para la ocasión.
La entrada era libre hasta completar aforo, y como se avisaba en todos los carteles y medios de comunicación, a partir de las siete comenzarían a funcionar los controles de aforo y la plaza quedaría sellada en el momento en que la cantidad de gente en su interior no superase un límite de seguridad.
Nosotros ya no fuimos a por las estanterías, ni siquiera nos atrevimos a ir hasta el coche para coger nuestras chaquetas a pesar de que empezaba a refrescar (teníamos comida y abrigo para Arturo y con eso era suficiente), de hecho yo ni siquiera me atreví a ir hasta el baño que había en el bar justo después de uno de los controles por si completaban el aforo y cerraban la plaza en ese momento … y aguantamos así, de pie, pasando frío, al cargo de un niño de 15 meses y con ganas de ir al baño hasta las 8:30 para asistir a la actuación. No cogimos asiento porque, aunque cuando llegamos aún los había disponibles, pensamos que el pequeño no aguantaría sentado tanto tiempo.
Al final no se cerró el paso a la plaza hasta cerca de las 8:30, y nosotros, emocionados, nos preparamos para escuchar el concierto y atisbar algo de lo que ocurría en el escenario gracias a una gran pantalla que habían colocado en lo alto. Nos situamos frente a la catedral, en un lado del escenario y Arturo, a sus 15 meses permaneció educadamente colocado sobre mis hombros y en silencio absoluto para contemplar el espectáculo (de hecho permaneció así de formal contemplando emocionado toda la actuación durante las dos horas que duró, sin protestar en ningún momento y aplaudiendo encantado al final de cada canción).
El sonido de la flauta de Carlos Nuñez resonando en la plaza del Obradoiro empezó a serpentear mágicamente hacia las calles de Santiago cuando unas voces esperpénticas se superpusieron. Eran gritos procedentes de una gran muchedumbre. Al principio creímos por su magnitud que se trataba de una manifestación política. El propio Nuñez lo creyó y así contó la experiencia de su familia comunista durante la represión franquista pensándose quizá el objetivo de tal protesta. En otro momento habló suplicando silencio y también dijo algo como que los políticos pasaban pero que la música permanecía y era de todos. Explicó que aquel concierto contaba para su preparación con la colaboración de mucha gente durante más de un año y que pretendía ser una experiencia magica y entrañable para todos.
Pero no lo dejaron en paz. Los gritos arreciaron hasta desconcentrar a los músicos, poner malhumorado a Carlos Nuñez (que abandonó su postura habitualmente risueña y parecía querer pelearse con los instrumentos) y fastidiar por completo el evento a los que durante horas habíamos esperado en la plaza para escuchar el concierto. Muchos de nosotros personas de paso, maravilladas por habernos encontrado con esta sorpresa mágica y también muchos niños que esperaban en la plaza ilusionados durante horas dado que el horario, el lugar y el propio espectáculo parecía el adecuado para ellos.
Pero las protestas lograron totalmente deslucir el trabajo de todos estos profesionales. Y lo que no se podía nadie imaginar es que esos cientos de voces protestaban PORQUE NO LOS DEJABAN PASAR. Me parecía increíble que alguien pudiese protestar contra algo tan lógico, tan de cajón, como que en una plaza abarrotada de gente de todas clases incluidos niños, por motivos de seguridad hubiera que limitar el aforo. Y mucho más aun cuando, si estos cientos de incívicos se hubieran callado podrían haber escuchado el concierto desde donde estaban (a 15 metros) exactamente igual que en la plaza, pues la música llegaba a las calles y sus bares aledaños, y el escenario no se veía desde toda la plaza, solo desde las sillas que llevaban ocupadas desde cerca de las siete.
Esta “gente” se quejaba de la mala organización, coreando frases como “Organización Dimisión” o “Fuera Fuera” al propio Carlos Nuñez. Y eran cientos de ellos, gente aparentemente “normal”, sobretodo gallegos de diversas edades, que por lo visto se dijeron a sí mismos “la calle es mía”, y aunque llegaron cerca de las 8:30 cuando la plaza estaba llena y el concierto casi empezando exigieron entrar igualmente.
Así pues, la primera mitad del concierto, incluyendo la muiñeira de Sarasate, fue una mezcla de música exhalada en parte por los exhaustos pulmones de unos profesionales abnegados junto con los gritos absurdos de una pandilla muy numerosa de descerebrados. Era una situación dantesca, no entiendo como en las manifestaciones contra al guerra nos echaron gases lacrimógenos y a estos “ejem“ ni siquiera les tomaron los datos para denunciarlos por desorden público o algo similar. Y no solo eso, sino que al final se rindieron a sus amenazas y los dejaron pasar.
Entonces entraron en masa y gritaron sus protestas unos minutos más mientras empujaban para colocarse lo más cerca posible del escenario. Luego se los oía murmurar frases como “ah, pues desde aquí tampoco se ve nada” hasta que se pusieron a bailotear y muchos de ellos a encender sus cigarros, de modo que nosotros quedamos aprisionados con nuestro bebe en medio de esta masa de incívicos mezclada con una nube de tabaco. El resto del concierto fue triste, ya no habían abucheos pero no apetecía compartir ese lamentable final con las personas que habían arruinado lo mejor de la velada. Los propios músicos languidecían y algunas de las sorpresas prometidas se esfumaron.
Hay que decir que todo el aborregamiento de esta gente maleducada (si no respetan el arte es que no se respetan a sí mismos) fue compensada por la profesionalidad de los músicos, que lucharon en todo momento por sobreponerse a los gritos de estos energúmenos que en ocasiones arreciaban hasta no dejarles escucharse ni a sí mismos. Y es que si algo nos transmitió con claridad Carlos Nuñez es que lo que habían preparado él y sus acompañantes de lujo era algo realmente formidable.
Después de haber vuelto a Galicia y pretender quizá de forma parecida a Carlos Nuñez, compartir el bagage y los conocimientos adquiridos fuera de mi tierra con mis “irmáns” (término que empleó Carlos Nuñez con estas personas), y contribuir así con mi granito de arena a la revitalización de la cultura y sociedad gallegas, me ha quedado un sentimiento agridulce al contemplar lo poco que se valora, o incluso se entorpece o se degrada ese intento de aportar a tu tierra lo mejor de ti mismo.
Ahora muchos medios de comunicación plantean la conveniencia de estos conciertos libres, gratuitos y espontáneos. La actitud y mentalidad irracional de esta gente que impide que el arte esté en la calle al alcance de todos en su verdadera forma me recuerda de algún modo a esta otra que dificulta que el Software Libre se abra paso en un mundo privativo.
Y para que no se os quede tan mal cuerpo como a mí, os dejo con un vídeo de la muiñeira de Sarasate interpretada hace unos años por Carlos Nuñez.


Q carallo dirás…
En primeiro lugar… non insultes e non faltes ao respeto. A imaxe da xente que estaba fora que estas a ofrecer está totalmente distorsionada, non eran nin bestas, nin animais, nin kinkis… era xente que si aprecia o arte, avós, pais, fillos, nenos e demais.
Por outra parte, cando pecharon as portas do concerto, aínda había moito espacio para que entrase máis xente. A mellor proba desto foi que todos collemos sen ningún problema, sen empurróns e sen liorta algunha.
E por último, non toques o carallo, pq moita xente que chamas borregos, levaron porrazos da policía, so por entrar cos brazos en alto a ver un concerto.
Pois digo a verdade, ó mellor non está ben visto enfrentarse ca “xente”, non é políticamente rentable. Pero o certo é que os avós, pais e fillos (os nenos deixémolos ó carón) que estaban alí berrando eran uns maleducados e uns egoístas:
1º – É unha falta de respeto ós artistas
2º – E unha falta de respeto e guindar coa ilusión da xente que levábamos horas de pé agardando, valdados.
3º – Ofrecemos unha imaxe ó exterior de bárbaros: os Chieftains, centos de extranxeiros … seguro que non levaron boa impresión
4º – Este tipo de “protestas” non levan máis que a arruinar o evento e impedir que volvan a repetirse
5º – Presumo que vostede non é experto en seguridade, xa que cando entraron os que protestaban eu non me atopaba acougado cun neno de 15 meses no colo en caso de avalancha ou calquera outra incidencia. Claro que entramos todos,e máis que poderían entrar, podemos apostar que o dobre … pero non era seguro … insisto que eu levaba alí dende as 6 e vin como acontecía todo.
7º – Esto estaba avisado e escrito. Que cando na praza do Obradoiro enchérase o aforo (que seguro que algún técnico o cuantificou) e a partires das 7 da tarde poderíase pechar o acceso a praza. Se os “berróns” non estaban de acordo, podían facer unha manifestación o día de antes o día de despois, recoller sinaturas e presentalas a quen corresponda, facer unha campaña on-line … moitas cousas antes que mandar á merda un concerto único. Ahhh! esquecíame da preguiza, é moito máis doado sair de viños e un cuarto de hora antes botar a andar cara o Obradoiro e que me deixen entrar, e se non me deixan a min que non o disfrute ninguén. Pois señor dende ese punto de vista egocéntrico quéreme explicar vostede a razón que tiñan de estragarme a mín esa oportunidade única agardada durante anos.
Outro cantar é a queixa polas cadeiras reservadas para políticos e xente VIP. Eu estou completamente en desacordo con que algún teñan máis dereitos que os demais e únome a unha protesta civilizada e enérxica para que non volva a suceder.
P.D.: Extráñame moito o tono do seu comentario, sendo vostede que é e traballando no ámbito no que traballa
Yo quería añadir algo para los que ahora salen al paso de las críticas hacia los “aborregados” que hundieron el expectáculo con sus gritos afónicos, diciendo que la culpa de los altercados la tuvo la zona reservada a las autoridades en primera fila.
Yo que soy la máxima detractora de este tipo de reservas voy a dar mi opinión al respecto y quiza contar alguna otra experiencia similar.
Si la gente hubiera querido protestar contra la zona VIP reservada a los patrocinadores, TENÍAN TODA LA TARDE PARA HACERLO, mucho antes de empezar el concierto la zona estaba señalizada Y NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE PROTESTÓ por ello. De hecho se hubiera entendido que la gente se movilizara por este motivo y podrían haberlo hecho incluso horas antes del concierto cuando aún se podía cambiar la planificación sin molestar a los artistas. Pero los incívicos que protestaban lo hacían NO PIDIENDO JUSTICIA SINO PIDIENDO INJUSTICIA, porque llegaron prácticamente a las 8:30 sabiendo que los controles de aforo podían cerrar la plaza en cualquier momento desde las siete de la tarde y quisieron pasar POR ENCIMA DE LOS QUE LLEVÁBAMOS TODA LA TARDE ESPERANDO hasta conseguir arruinarnos el concierto.
Las primeras manifestaciones contra la guerra de Irak en Madrid eran manifestaciones organizadas, en las que por ejemplo, Saramago acudía a leer un discurso. En la primera que fui me sorprendió ver que prácticamente TODA LA PLAZA DEL SOL estaba vallada para que las personalidades y los medios de comunicación escucharan a Saramago cómodamente y desde primera fila (bien es cierto que les hace mucha falta a los políticos que los animen a culturiazarse y a escuchar a grandes personas como nuestro difunto Saramago). Pero no se debieron animar mucho porque esta zona estaba prácticamente vacía. A Marieta y a mí, nos pareció tan absurdo que mientras yo debatía con el guarda de seguridad Marieta se coló en el interior (sin interrumpir a Saramago ni ejercer violencia alguna). Unas cuantas manifestaciones después nuestra minirebelión dejo de tener importancia, pues mientras millones de niños morían bajo las bombas en Irak, a nosotros nos gaseaban, apaleaban y lesionaban de por vida en las manifestaciones contra la guerra en Madrid.
Pero resulta triste que mucha gente permanezca impasible ante verdaderas injusticias y en cambio utilice el grito, la violencia etc, para protestar caprichosamente en situaciones como la del concierto en Santiago, dando este triste ejemplo de falta de civismo y de falta de respeto por la cultura y el arte a nuestros menores. Allí ni siquiera el espacio reservado era (para lo que viene siendo habitual) relativamente desproporcionado (aunque para mí sobra todo espacio reservado y hubiese entendido una manifestación en contra de este hecho, muchas horas antes del comienzo del concierto cuando las sillas reservadas ya estaban colocadas y el problema aún tenía solución). Pero por mucho que se diga ahora en la prensa, yo estuve allí y comprobé que la gente en ningún momento protestaba por la presencia o no de reservados, sino porque caprichosamente querían entrar en el último momento, a pesar de estar avisados de que el aforo podía estar completo incluso desde más de una hora antes y obviando las normas de seguridad. Evidentemente las normas de seguridad para un evento como este no las puede imponer un grupo de personas que llega tarde a un concierto y quiere entrar a toda costa. Y tristemente no tuvieron imaginación para protestar de otra forma que no fuera hundiendo el trabajo de los músicos en la más absoluta miseria, y destruyendo la ilusión de todos los que habíamos esperado en la plaza para poder asistir al concierto.
Muchos dicen que las entradas debieron darse anticipadamente. A mí sinceramente, la fórmula escogida para el concierto de Santiago me pareció fabulosa, en el sentido que recogía la esencia cosmopolita, viajera, e integradora de Santiago. Es decir, alguien llegado a Santiago por casualidad desde ninguna parte, como nosotros (como Aturo, este niño de 15 meses que quedó extasiado por al flauta de Nuñez) sin saber lo que allí iba a acontecer, tenía la posibilidad de participar (no sin esfuerzo) de este evento que podría haber sido inolvidable. Además todo el centro de la ciudad de Santiago, incluidos sus negocios, hubieran disfrutado de los sonidos mágicos de este equipo ya que el concierto se realizaba en un espacio abierto.
Sin embargo si yo hubiese llegado allí y hubiera sabido que las entradas eran anticipadas, no me hubiera dedicado a arruinarles el concierto a los otros, a pesar de que sería una fórmula que no me gustase tanto como por la que se optó. Creo que con la alternativa sugerida por algunos de la recogida anticipada de entradas, el concierto terminaría estando dirigido casi exclusivamente a los seguidores permanentes de Carlos Nuñez, que ya habrán asistido a muchos de sus conciertos y a los residentes actuales de Santiago, que podrían disfrutarlo muchos de ellos incluso desde sus casas. Y aunque no tengo nada en contra de que ellos asistan, me parece que incluso sin mediar la anticipación de entradas, por su mayor cercanía e información hubieran tenido más opción de conseguir una plaza, dificultando que algún peregrino o viajero fortuito consiguiera asistir al concierto. Y es que no sólo la música es un bien universal como pretendía transmitir Carlos Nuñez sino que también son muchos en todo el mundo los han participado en construir la magia y la riqueza de las calles de Santiago, pues Santiago es el lugar de peregrinación europeo por excelencia. Además, asegurar mediante presencia policial que la plaza (no una plaza de pueblo sino una gran plaza de ciudad) no se abarrotase la hacía apta para la presencia de menores, que de otra forma corrían peligro, pero esto tampoco les entraba en la cabeza a los exaltados.
Obviamente, esta fórmula poética de darle paso al viajero y al niño resultó en un auténtico desastre, y es que quizá muchos no se hicieron merecedores, como dices, de la poción mágica y se la robaron al resto.
Bueno, fue una pena, claro que tampoco fue un drama como lo fue la guerra de Irak aunque por el ruido que metieron los que se quedaron fuera pudiera parecerlo.
Por otra parte aclarar que a pesar de todo el concierto fue maravilloso, espectacular y que Arturo lo disfrutó muchísimo, aunque de vez en cuando miraba extrañado a los que gritaban desafinados a sus espaldas.
Y es curioso leer ahora la versión de los medios de comunicación, porque a los medios de comunicación no les interesa criticar a la muchedumbre que apedreó irracionalmente lo que pretendía ser una colosal obra de arte, esta muchedumbre que puede acabar comprando sus periódicos. Los medios de comunicación, el 4º poder, prefieren tomarla a favor o en contra de los políticos : O bien la organización fue perfecta y el acto solemne o bien fue un desastre provocado por los políticos.
A mí, sinceramente, esta vez lo que me llamó espeluznantemente la atención no fue la organización (que ni fu ni fa, a pesar de sus reservados como viene siendo tristemente habitual en todos estos espectáculos sin que yo haya oído a nadie protestar por ello excepto a mi misma en una ocasión), sino la muchedumbre irresponsable e irrespetuosa que no entendieron que estando ellos mismos interesados en asisitir al concierto no pueden nombrase a sí mismos como máxima autoridad en materia de seguridad en un espacio cerrado lleno de niños.
Desde luego no fueron unos pocos los que protagonizaron este triste espectáculo, como asegura Varela en el ABC, lamentablemente fueron muchos. Y en ningún momento les escuché absolutamente ninguna crítica de tono político, así que seguro que habría tanto votantes como no votantes suyos. De hecho se podría titular : cientos de santiagueses de izquierdas y derechas unidos por una causa común “Destruir la música celta en el corazón del Obradoiro”
Y por cierto, una pregunta al PAIS, (que está ganando puntos para dejar de ser el único periódico que puede leerse en este país y pasar con el resto a la lista negra de los periódicos partidistas) ¿que explicaciones tiene que dar acerca de lo ocurrido Carlos Nuñez? Pero hombres, ¡¡ que se dedica a tocar la gaita y la flauta de pico, no a calcular aforos !! ¡Claro que hay que saber de todo en esta vida, pero entonces también le podéis pedir explicaciones de lo ocurrido a vuestro abuelo!
En cuanto a los insultos a los que se refiere antixacobeo, ofendido supongo por apelativos tan concretos y descriptivos como incívicos, aborregados o energúmenos, aclarar aquí que estos no son nada en comparación con algunos de los insultos que sí que recibió Carlos Nuñez por parte de la muchedumbre cabreada. Yo recuerdo en concreto a una mujer con gafas que una vez que la dejaron entrar en la plaza siguió gritando y cuando Carlos pidió respeto lo llamó HIJO DE PUTA y le expetó TÚ NO PAGAS EL CONCIERTO. Y digo yo, sí todo se trata de una cuestión económica, al final todos los conciertos tristemente tendrán que ser de pago directo y de paso, habrá que pagar por pisar la plaza del Obradoiro, por respirar el aire de las calles de Santiago etc etc. ¡ Una lástima ! ¿no?
Por otra parte, a los que cuelgan vídeos pretendiendo demostrar que sobraba espacio en la plaza y me refiero concretamente al vídeo donde se graba la zona justo delante de la barrera policial en la que se produjeron los principales altercados:
1º Allí sólo se escuchaban los gritos de los energúmenos, perdón, de los improvisados aficionados al canto.
2º Personas como yo, que querríamos haber ocupado esa zona, puesto que la pantalla se observaba mejor desde allí que desde una posición más cercana al escenario donde se apelotonaba la gente y molestaban las cabezas, tuvimos miedo de ponernos justo delante de las protestas, ante la posibilidad de que finalmente la gente alborotada pasara la barrera y se produjera una avalancha donde pudiéramos correr peligro, especialmente los que teníamos niños y embarazadas a nuestro cargo. Así que la gente optó por apretujarse cerca del escenario rehuyendo los gritos y el peligro de los que protestaban.
3º Ese espacio era imprescindible ante la necesidad de una posible evacuación.
Buenas, la verdad es que yo al concierto no pude asistir por que regresaba de Santiago esa tarde, pero si vimos el ensayo general del viernes por la noche, y aún hoy, casi un año después se me pone la carne de gallina de recordarlo. FUE inolvidable. Una anécdota, estábamos en primera fila, había poca gente, y al lado teníamos una madre con su crío de no más de 3 añitos, que tenía un pandero en su mano…. bue la criatura, acompañaba a la perfección el ritmo de lo que se ejecutaba en el escenario, tan bien lo hacía, que tuvieron que pedirle que parara por que desconcentraba a los músicos!! ERa un espectáculo aparte. Resultó ser el hijo de una persona del staff de Carlos Nuñez, el pobre padre le pedía que no tocara más, pero el crío como si escuchara llover! Fue todo una experiencia inolvidable, haber ido a Santiago por primera vez, recorrer la ciudad, que fuera año xacobeo, el clima, y como broche haber escuchado a estos genios. A que viene todo esto? pues a que dijeron que sacarían a la venta el DVD de ese concierto y lo estoy buscando por todas partes y nada, y San Google, me trajo a esta web. Si alguno sabe algo, le agradecería me lo hicieran saber. GRACIAS A TODOS