Viet Nam y el software libre

16 06 2008

Desde hace algún tiempo Europa muestra interés por establecer nuevas relaciones laborales en Asia en el ámbito tecnológico centrado en el software libre. Es una manera de beneficio mutuo, ya que Asia puede aprovecharse de la experiencia europea en nuevas tecnologías – al ser código abierto pueden saber como está hecho – y Europa abre su mercado a ese continente.

En concreto existe un marco de colaboración llamado FOSS-Bridge que se centra en Vietnam. Está financiado por el INWENT, INRIA y CENATIC

Gracias a la apuesta de Peopleware por el FOSS (Free Open Source Software) con su producto Osmius hemos sido invitados por segunda vez al FOSSBridge en VietNam, que esta vez incluía, además de la intención de crear acuerdos entre empresas europeas y vietnamitas, la realización de cursos prácticos sobre los productos de las empresas europeas. Todo esto se celebró entre los días 9 y 13 de junio de 2008 en Hanoi, en el Horison Hotel.

Yo fui el afortunado en impartir un curso de 2 días de duración sobre el desarrollo de nuevos agentes usando el framework de Osmius.

La odisea comenzó el 5 de junio, llegamos al aeropuerto de Barajas a las 06.30 para volar hasta el aeropuerto de Orly en París. Nuestra intención era facturar el equipaje directamente a Hanoi, pero como llegábamos al aeropuerto de Orly y salíamos 9 horas más tarde desde el aeropuerto Charles de Gaulle no nos permitieron hacerlo, y nos indicaron que debíamos de tranportar el equipaje nosotros mismos de un aeropuerto a otro.

Y así lo hicimos, tras casi hora y media de metro y 17’20 € cada billete de tren llegamos al aeropuerto Charles de Gaulle para dejar nuestras maletas en una consigna y poder aprovechar para visitar París mientras no salía el vuelo a Hanoi, pero las cosas no fueron así. Nos informaron que debido al terrorismo ya no había consignas, por ende, nuestro gozo en un pozo y a esperar más de 5 horas para poder facturar.

Ese tiempo da para pensar, en mi caso en tonterías; ¿no podrían hacer consignas con Rayos X para comprobar que no contienen explosivos? Al fin y al cabo es lo que hacen con tus maletas y tu equipaje de mano para subir al avión.

Era hora de comer, así que buscamos un sitio normal para tomar unas cervezas y tomar algo. Me pareció increíblemente caro: una cerveza costaba 7’50€ y un plato combinado escaso con salchichas crudas 17’60€. No estaba demasiado bueno nada de lo que comimos. Me gustaría ser un gran crítico culinario como Andoni, pero no creo ni que él fuera capaz de sacar algo bueno de esto.

Además de esto no llegue a comprender muy bien lo de las propinas para ir al baño, y tampoco entiendo por que no hay conexión inalámbrica gratuita en los aeropuertos.

Después de pasar el rato como pudimos, llegó la hora de facturar, y pensar como quemar otra vez el tiempo hasta embarcar.

Por fin, embarcamos. Orígen: Aeropuerto Charles de Gaulle en París. Destino: Aeropuerto de Bangkok. Distancia: 9475 km. Tiempo aproximado 11 horas.

Me resultó curioso comprobar que en Tailandia existen expresiones distintas para dar las gracias al hombre que a la mujer. Estábamos en tránsito en el aeropuerto de Bangkok y sólo tuve oportunidad de sacar un par de fotos curiosas:

Tomamos el siguiente vuelo Bangkok – Hanoi: unos 1000 km (menos de 2 horas)

Por fin … llegamos al aeropuerto de Hanoi. Es como llegar a otro mundo. Vamos al hotel, el Camellia 4, en pleno Old Quarter (casco histórico de Hanoi). Dejamos las maletas y nos vamos a dar una vuelta por ahí.

Nos tomamos unas Halida’s (cerveza local) en el Halida-I-BOX Bar&Café Minh Minh, 32 Le Thai TD – HOAM KIEM, y después a cenar a un restaurante, que no supimos que estaba en el top ten hasta que llegó la cuenta: Restaurante Bobby Chinn, al lado del Lago de la Tortuga. No muy tarde nos fuimos a dormir después de un duro viaje.

Sábado en Hanoi: A partir de las 07:00 de la mañana comienza a haber demasiado ruido en las calles, 80 millones de personas en poco más de la mitad de la extensión de España generan un bullicio al que no estaba acostumbrado.

Ese día nos despertamos sin luz en el hotel, y más tarde, paseando por las calles de Hanoi comprendí que esto debía de ser bastante habitual.

Cruzar las calles es algo especial en VietNam. No existen apenas semáforos y cuando los hay no se suelen respetar, al igual que pasa con las normas de circulación. Las motos y bicicletas, que son los vehículos más habituales se entrecruzan con los coches en las rotondas; y los peatones deben de echarse a la carretera confiando en los reflejos de los conductores. Si te quedas un rato observando cualquier calle con tráfico seguro que te recordará a una simulación artificial de vida (o quizás solo me pase a mi); es un caos con orden y la única regla que parecí entender es: cede el paso al vehículo que sea más grande que tú y te pueda esmagar.

Nos desplazamos en taxi a ver el Ho Chi Minh Mausoleum, el pobre del hombre quería ser incinerado, pero parece que hicieron caso omiso de sus deseos y lo embalsamaron, es por eso que cierran 3 meses al año, ya que por el calor y la humedad de VietNam deben de enviar el cadaver a Rusia para que lo recompongan.

CAM VAO parece significar no entrar. ¿Tendrá relación con el origen del nombre de la población gallega de Cambados?

Más tarde un par de visitas por la zona y comprar un par de cositas y familiarizarnos con el Dong Vietnamita. Luego fuimos a comer a un restaurante cerca del West Lake que cuentan que fue creado por un dragón que perseguía a un zorro de 7 colas. Comimos mi verdura preferida: espinacas de agua con ajo – morning glory with garlic – raw mon.

Por la noche con la llegada de los malagueños de Yerbabuena Software nos animamos a salir por la zona y probar el Black Russian que me recuerda extrañamente al licor café de Galicia. Dicen que el licor típico de Vietnam no se vende por que suele levantar dolor de cabeza, así que no lo he podido probar.

El domingo nos levantamos para perdernos un poco por las calles de Hanoi. Es impresionante e irrelatable, hay que vivirlo. Y para comer al Little Hanoi, un restaurante con buena fama en la zona antigua, donde probé los noodles con su correspondiente Tiger.

Por la tarde quisimos ver el ineludible Water Puppet Theater (Teatro de las Marionetas de Agua), visita que recomiendo a todo el mundo que vaya a Hanoi para poder escuchar el sonido del Dan Bau en directo. Justo antes de entrar conocimos a unos españoles que trabajaban para el BSCH en Japón yq ue habían aprovechado que era festivo en el país nipón para acercarse a conocer VietNam, y ver también el espectáculo de las marionetas de agua.

El domingo cenamos en un sitio cual si de tasca de pueblo se tratase con un poco de reparo por eso de cuentan de la higiene, del dengue, de las tifoideas y otras movidas (pero esto se pasa al tercer día), luego seguimos de birritas (Tiger, Hanoi o Halida) con la peña de Málaga, y conocimos a Suy un camarero del Hair of the Dog Bar que nos condujo a una especie de after llamado Solex, que es un barco en un embarcadero acondicionado como pub en el que había un montón de europeos.

Se acabó la fiesta y llega la hora de la verdad, el FOSSBridge arranca. Entre sus organizadores se encuentran Mario Behling, Catherine Nuel (INRIA) y Adrian Mos. Gente muy curiosa con muchas y buenas ideas. Ha sido un placer conocer también a Maximiliam Sichart, un alemán peculiar que ha viajado por medio mundo y al que es dificil no tener como amigo.

Se presentan las empresas europeas, entre ellas Peopleware, HiperGate y Yerbabuena. David Sanz García habla sobre Peopleware, y Sergio Montoro sobre HiperGate.

El resto del día discurrió hablando con las empresas vietnamitas y europeas, hablando de Osmius, de mesh networks, de dispositivos embebidos y de mil temas más … muy provechoso.

El martes volamos Joselu y yo a Ho Chi Minh City, la ciudad más poblada de Vietnam, al sur del país, a unos 1000 km de Hanoi. Fuimos a ver a Jochen Nessel de la empresa Edge-Works. Ahí le dimos el curso de creación de nuevos agentes de Osmius a la gente de la empresa, son muy inteligentes y con muchas ganas de aprender.

Jochen y su mujer nos agasajaron con una comida típica vietnamita, estaba todo deliciosamente picante y caliente. La fruta allí es fruta tropical como mango, papaya, coco, una especie de melón, sandía … con unos sabores que jamás había probado y que nunca olvidaré. Pudimos probar también una sopa  a la que se le van añadiendo ingredientes a medida que se va comiendo: calamar, pescado, verduras … y cada vez que reabasteces tu tazón te encuentras nuevos sabores … impresionante, no puedo decir más.

Miércoles y Jueves: Curso de creación de nuevos agentes de Osmius en el Hotel Horison en Hanoi. Sigo sin encajar la rapidez que tienen estos alumnos para asimilar conceptos y comenzar a usarlos de inmediato. El ejercicio final del curso era crear un agente de Osmius con un evento capaz de monitorizar el número de procesos en una máquina Linux.

El viernes nos pasamos por el FOSSBridge a despedirnos de la gente, era nuestro último día y volamos hacia París esa misma tarde. Tuvimos un conversación la mar de interesante con Mario Behling sobre el Osmius relacionado con mil cosas. Comimos allí. Por la tarde visitamos el Templo de la Literatura en Hanoi.

Más tarde aprovechamos para hacer unas compritas … y al aeropuerto.

He de confesar que me ha costado mucho abandonar VietNam, me parece un país maravilloso, donde la gente es encantadora los olores y sabores te envuelven en cada esquina … siento morriña … es mi Galicia tropical.

P.D.: Podéis ver el álbum de fotos del viaje en: http://picasaweb.google.com/maguifra/Vietnam2008FOSSBridge


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3 respuestas

23 06 2008
WilkY

que pasó con los comentarios??? ya has intentado actualizar y la has liado no????? jejejejej. aun no me contestate lo del cerdo vietnamita…

besosssssssss

23 06 2008
vetepensandolo

Pues nada, que a veces se me va el dedo borrando comentarios inapropiados y borro más de la cuenta.
¿Cuál era la pregunta?
El cerdo vietnamita está buenísimo, aunque sólo lo comí preparado y no pude observar si en realidad es negro. Al principio te da un poco de yuyu, por que los venden asados en puestos callejeros, contra los cuales los chiringuitos de playa parecen de higiene sanitaria, además te lo venden entero troceado, y como te toque el trozo de la cara … yo me encontré un diente de cerdo vietnamita en la boca…

25 06 2008
bitácora de uno » Fotos Vietnam

[...] Más detalles, fotos y entusiasmo gracias aManuel Guillermo Fraga. [...]

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